Archivos de la categoría Juan Carlos Gil

Amós Nuñez Tomás – Cuestión de principios

Como de un todo inseparable, escribir de Amós es escribir de principios, de la convicción de una forma de ser que se ha mamado desde pequeño jugando al futbol con los mayores, y aprendiendo de sus padres, tíos y abuelos (los grandes maestros de la familia), donde se encontró con la infancia ideal. Aprendiendo, decía, el amor por los suyos, por el negocio familiar, y a la vez el amor por “lo nuestro”, lo de todos, por su ciudad, que le ha proyectado con una inquietud festera de servicio desde el colectivo más allá de lo personal incuestionable. La pasión por sus hijas y su mujer son ya punto y aparte. Es cuestión de principios.

Concepción González Parra, cuando contar un cuento lo es todo

La educación escolar de los niños cobra un brillo especial cuando recae en maestras como Conchi. Esta almanseña con unas profundas raíces en su querida Letur, es, sin duda, una mujer marcada por su vocación, ganada en multitud de experiencias y aprendizajes. Apasionada, impulsiva pero sosegada en las decisiones, preocupada por su escuela y compañeros, por su familia y cariñosa, muy cariñosa con “sus niños” hasta la emoción. Así es Conchi, así es cuando contando un cuento, lo es todo y los ojos de los niños se abren a la magia de la expresión, volando todo lo alcanzan.

Asunción Cuenca Sáez – El arte de revocar un destino

Asun es ese tipo de personas que destila pasión por todo lo que hace, por sus hijos, por el deporte, su espita de libertad, por sus padres, que se convierte en admiración, y por la medicina. Como médico, tiene en la dermatología una luz que la ilumina y la arrastra por un mundo de constante estudio e investigación. Asun decía, en quien confluye una suerte de fe y agallas para revocar un destino, decide un día jugársela y ponerse al timón de un barco desahuciado (nuestro Hospital), para al cabo de unos años, (cuestiones de la política) apearse una vez reflotado y asegurada su navegabilidad.

Eliseo Navalón Mínguez – 61 años de lealtad al saxo

Zapatero confeso, gran conversador y alma de músico, Eliseo ha confiado siempre al trabajo su porvenir y al saxo barítono su afición. Más de seis décadas de constante dedicación (61 años), de “amateurismo” como a él le gusta recordar, en nuestra banda de música pero con la lealtad de un profesional. Junto a su mujer, Maruja, disfruta de una adorable familia en la que varios de sus hijos/as y nietos/as se encargan de que su afición musical le trascienda.

Pilar Cuenca Gil, “Danza, arte y embrujo”

Pronto supo que hubo un día en que la música y el movimiento se entroncaron para crear un arte de pura expresión, plasticidad, creatividad, y creció en él. Su carácter apasionado es siempre un volcán a punto de erupcionar, y en la danza, y en los boatos no iba a ser menos porque el movimiento acompasado la embruja. Sin duda, Pilar es creatividad hecha a impulsos de inspiración que adorna su personalidad y todas sus actividades, danza, pintura, maquillaje, diseño o interpretación.

Juan Sánchez Torrecillas – O la voluntad de vencer al silencio

Desde sus naturales limitaciones, su voluntad y tesón han labrado (como buen Aries) una vida llena de logros e integración y diría yo, plena de reconocimiento. Capaz de aprender una profesión -encuadernador- y hacerla “su” negocio hasta su reciente jubilación. Capaz de presidir durante 42 años distintas asociaciones de sordos tanto regionales como locales. Capaz, a modo de guinda, de que una “charla” con él sea una delicia en lo serio y en lo festivo. Su apellido en Almansa lo dice todo, TORRECILLAS.

Antonio Cuenca Ferrandiz – Cuaderno de ruta de una vida

Su herencia de sangre alcoyana -aunque natural de Elda- corriendo por las venas, le llevó en varias ocasiones a ser embajador de Moros y de Cristianos, a la vez que el negocio familiar le puso entre tacones casi toda su vida profesional, mientras, el tiempo libre desvelaba su afición por las instantáneas fotográficas en vocación, para al fin y a la postre ser su profesión actual. Diríase que la vehemencia, sobre todo para la familia, es una constante en este amigo de los postreros años.

Francisco Iñiguez – Pasión por la Historia

Una sencilla y apasionada avidez por el conocimiento de la Historia, el afán del saber por el saber. Francisco se siente como pez en el agua si le preguntas por Felipe II, por Trafalgar, o la I Guerra Mundial. Buscador de cada nota, cada libro, cada documental que perfeccione o mejore el entendimiento de un determinado pasaje de nuestra historia. Trabajador, estudioso, cinéfilo, y magnífico conversador.

Lidia y Belén – Generación de libreras.

Nacidas en Madrid y bautizadas con el agua de Zucaña, Lidia y Belén Gil Martínez son almanseñas de residencia por esos destinos de la vida y por una librería. Desde la infancia parece que la librería fuera su entorno natural en el que creciendo ellas, crecía también -con una profesora insustituible- el gusto por la lengua de Cervantes y a la postre, el amor por los libros.